jueves, 21 de mayo de 2009

La aventura de ser maestro

La aventura de ser maestro.

Haciendo un análisis de mi labor docente, después de haber realizado un repaso al texto “La aventura de ser maestro”, puedo decir que, al principio decimos ya estoy aquí y no me queda más remedio que continuar, pero esto con el tiempo, y en cada falla o acierto en nuestro trabajo educativo, vamos buscando nuestros propios medios didácticos logrando superar varios de estos obstáculos, los cuales se ven reforzados con los cursos de actualización docente ofertadas por nuestras instituciones o centros de trabajo.
También otra de las situaciones que se presentan en nuestra vida frente a grupo, es cuando iniciamos nuestra clase, algunas veces la certidumbre nos provoca temor, ansiedad y esto conlleva a la inseguridad, que a veces nuestros alumnos lo detectan, y lo cual pudiera provocarnos algún problema durante el desarrollo de la misma; lo contrario sucede cuando llegamos motivados por la labor que vamos a realizar e iniciamos con toda seguridad lo que planeamos, esa clase la disfrutamos y contagiamos al grupo el cual tendrá toda la participación y colaboración que nosotros deseamos; esto nos lo proporciona la libertad de ser profesor: la libertad de estar en clase con seguridad en mí mismo, con un buen conocimiento de lo que se puede y lo que no se puede hacer en una clase; la libertad de decir lo que pienso, de ensayar nuevas técnicas para explicar un tema, de cambiar formas y modificar contenidos.
Esto permite que nos desarrollemos como docente, lo contrario seria, si existen presiones para ejercer con libertad nuestra clase, esta se realiza de manera obligada, sin gusto por enseñar, sino que lo vemos como una obligación, sobre todo si existe una supervisión demasiada estricta, de tal manera que, nos convertimos en autómatas de la educación, porque vamos a realizar lo que nos piden y no lo que debemos hacer o sentir, porque cuando hay imposición entonces la labor educativa se destruye.

El creer que lo sabemos todo es una parte del egoísmo que tenemos hacia nosotros, y que no nos permite crecer profesionalmente, además de influir en nuestro trabajo frente a grupo, ya que, si aceptamos que también estamos aprendiendo diariamente, a la par de nuestros alumnos, porque cada uno es un mundo distinto, que debemos explorar para irlos moldeando, hasta lograr un cambio en su manera de pensar y sentir.
Por tal motivo nuestra labor es lograr que recuerden y recuperen conocimientos previos, antes de aplicar nuestro plan de trabajo de la materia a impartir, esto es, deben descubrir de que se trata el conocimiento que van a adquirir, llevando este al medio que lo rodea y así de esta manera lo obligamos a pensar y sentir que son tomados en cuenta.

Como maestros debemos también preguntarnos antes de iniciar mi clase, en qué van a aplicar los conocimientos adquiridos, y si es aprovechado, tratando que los temas no tengan la misma metodología con la que lo enseñe el ciclo anterior, sino buscar siempre actualizarlos y enriquecerlos con otras actividades y ejemplos diferentes.

En cuanto a la identidad profesional, primero debemos tener ya, una visión de lo que es ser maestro, porque sino seria una barrera para desarrollarnos de manera profesional, la identidad profesional se alcanza tras consolidar un repertorio pedagógico, logrado con nuestra diaria labor y tras un periodo de especialización. Esto lo logramos pensando y sintiendo que el alumno necesita de nuestro apoyo para salir de la ignorancia, y que debemos encender en él, el deseo de saber, aceptando que el trabajo consiste en reconvertir lo que sabemos para hacerlo accesible a un grupo de adolescentes y no pensar que ellos conocen lo que vamos a tratar.

Estamos para transmitir la ciencia y la cultura a las nuevas generaciones, utilizando la planeación de nuestra clase, siempre tomando en cuenta que cada grupo presenta diferentes formas de comprender lo que deseamos transmitir, realizando al final de esta una autocritica de nuestra forma de comunicar, para lograr nuestro propio estilo docente. Reconocer que somos comunicadores y facilitadores, entre la ciencia y el alumno, es de vital importancia para el desarrollo de la enseñanza.
Para ello hay que dominar los códigos y los canales de comunicación, verbales, gestuales y audiovisuales, hay que saber distinguir los distintos tonos de voz que podemos usar en nuestra clase. Esto es, saber expresarnos correctamente y manejar los espacios en los que vamos a trabajar, nos permitirá llevar de manera exitosa nuestra labor educativa.

La disciplina es un factor importante en nuestro quehacer diario, si planeamos bien todas las actividades a desarrollar en cada clase, es seguro que logremos que el grupo responda positivamente, esto es, trabaje responsablemente y participativamente, logrando los objetivos trazados para nuestra clase.

Otro factor importante que debemos observar todos los maestros es que, se tienen que adecuar los contenidos de nuestra clase, al conocimiento que tienen nuestros alumnos, dejando a un lado el modo de ver las condiciones en que llegan nuestros alumnos, a las aulas y llevarlos al cambio que esperamos de ellos, si no los dejaremos en las mismas condiciones y eso podríamos considerarlo un fracaso. Ya que si los dejamos atrás mientras avanzamos en nuestras explicaciones, jamás los recuperaremos, es por eso que debemos planear perfectamente nuestra clase.

Por lo que para mi resulta un orgullo y una satisfacción muy grande estar dentro de este medio que es la enseñanza, y esto solo se puede vivir, cuando vemos a nuestros alumnos sobresalir no solo a nivel local, sino en las diferentes facultades, y otros en competencias a nivel nacional o internacional, que cuando te encuentras con ellos te agradecen por haber sido su maestro, a lo que no todos tenemos el derecho de que nos llamen de esa manera, ya que algunos compañeros solo están por estar y no por el gusto y el placer de enseñar.

Elaboró:

Ing. José Francisco Dzib Moo
Alumno acd31576
Grupo 88
Docente del Cet Mar 02 Campeche

2 comentarios:

  1. Hola Ingeniero José Francisco.
    No me hizo la invitación directa, pero la ví en el foro de esta semana, por tanto me atraví a visitarlo.
    Quisiera comentarle, que comparto el miedo que algunas veces hemos sentido durante nuestra labor docente. Tratamos con seres humanos y tratar de enseñarles algo con las palabras adecuadas, no es fácil. El prepararse para ser maestro, no se acaba, nuestra preparación tiene que ser todos los días. Las TIC se implementan en el ámbito educativo y nos corresponde estar al tanto de su uso, para así poder llevarlo a nuestras aulas, en pro de la calidad educativa.
    Saludos.
    Licda. Pastori.

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  2. ¿Hola! José Francisco opino al igual que tú y comparto tus comentarios. Por lo que para mi resulta un orgullo y una satisfacción muy grande estar dentro de este medio que es la enseñanza, y esto solo se puede vivir, cuando vemos a nuestros alumnos sobresalir no solo a nivel local, sino en las diferentes facultades, y otros en competencias a nivel nacional o internacional, que cuando te encuentras con ellos te agradecen por haber sido su maestro
    Es hermoso tener esta experiencia sin importar nuestro tiempo trabajado se da por amor al trabajo. te espero en blog y gracias por tu ayuda y apoyo moral para continuar en esta experiencia tan gratificante.Saludos

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